Domingo por la mañana, buena nieve, esquís puestos, los pequeños emocionados y entonces les recuerdas una de esas frases que crees que aprovecharán toda la vida: ¡chicos, recordad que sólo aprenderá a esquiar el que, después de la caida, vuelva a levantarse!
No pasan más de diez minutos y ya hay alguno que quiere abandonar. ¿eh, no recuerdas la regla número 1?
Los padres mandando mensajes contínuamente a los hijos y, muchas veces, nos da la impresión que no prestan atención porqué vemos que hacen caso omiso a nuestras sugerencias. Pero nos olvidamos que educamos para el futuro. El resultado de nuestro esfuerzo llegará con el tiempo.
La constancia es un tesoro que debemos inculcarles de distintas formas y en diversas situaciones.

