sábado 27 de febrero de 2010

Aprenderás a esquiar



En casa no tenemos la oportunidad de ir a esquiar muy a menudo, así que cuando vamos, toca repetir las lecciones aprendidas en anteriores ocasiones.

Domingo por la mañana, buena nieve, esquís puestos, los pequeños emocionados y entonces les recuerdas una de esas frases que crees que aprovecharán toda la vida: ¡chicos, recordad que sólo aprenderá a esquiar el que, después de la caida, vuelva a levantarse!

No pasan más de diez minutos y ya hay alguno que quiere abandonar. ¿eh, no recuerdas la regla número 1?

Los padres mandando mensajes contínuamente a los hijos y, muchas veces, nos da la impresión que no prestan atención porqué vemos que hacen caso omiso a nuestras sugerencias. Pero nos olvidamos que educamos para el futuro. El resultado de nuestro esfuerzo llegará con el tiempo.

La constancia es un tesoro que debemos inculcarles de distintas formas y en diversas situaciones.



viernes 12 de febrero de 2010

¿Jamás puede ocurrirte?

Continuamente, los diarios sensacionalista, la asquerosa (perdón por la claridad de mis palabras) prensa rosa, persigue a todo tipo de famosillo esperando, como lobo a su presa, el patinazo y la infidelidad para hacer auténtica basura televisiva. Contarlo a los cuatro vientos y promover el juicio público es lo único que les interesa. No hay lugar para los sentimientos, la intimidad, la opinión de los hijos, ni mucho menos la dignidad de la persona y ante esas imágenes, la soberbia nos hace creer que eso jamás puede ocurrirnos a nosotros.

Pues hoy voy a contaros un secreto: me veo capaz de ser infiel a mi mujer. Soy humano y soy varón. No voy a entrar, ahora, en el debate de lo que atrae o estimula a un hombres y a una mujeres pero, seamos sinceros: los hombres, ante las mujeres, somos el auténtico sexo débil.

Pero a la vez, creo que es bueno que nos sintamos potencialmente capaces de fallar a nuestra esposa porqué sólo el que crea que no es de hierro, sólo el que piense que es débil, sólo el que sienta que su matrimonio es lo primero, pondrá los medios para cuidarlo.

Nos dan lástima los adictos que confiesan yo controlo, yo sé hasta donde puedo llegar, no pasa nada, sólo estoy tonteando, cuando quiera lo dejo, sé dónde está el límite y no se dan cuenta de que están metidos hasta el cuello.

Así que ya lo sabéis, yo soy capaz de ser infiel... ¿y vosotros?


© Photo: http://www.flickr.com/photos/cmua

viernes 5 de febrero de 2010

Ese es mi chico

En una sociedad esclavizada por el consumismo, en la que me permito todo lo que quiero y abandono todo lo que ya no me apetece, no es extraño que llevemos ese actuar al terreno emocional.

La edad en la que empezamos a oir hablar a los jóvenes de sus novios o novias es, cada vez, más temprana. Hoy salgo con uno y mañana salgo con otro. No se dan cuenta de que estan llevando esas relaciones con la misma ligereza con la que cambian de ropa.

No son capaces de darse cuenta que ponen en peligro el estado anímico de su corazón y el de la otra persona. No son lo suficientemente maduros para saber lo que es entregarse, sacrificarse, pensar en algo más... nosotros tampoco lo éramos. Entonces, ¿cómo debemos actuar como padres?

Cuando nuestro hijo empieza a “sentir” algo por una chica, debemos continuar educándolo igual que lo hicimos ante otros retos formativos de años anteriores. No podemos apartarnos o no darle importancia a ese hecho, porqué esos primeros enamoramientos serán muy importantes. ¿Hablas de ello con tus hijos? ¿Le das pautas sobre como comportarse? ¿Le hablas de ilusiones, de fracasos, de lo que es realmente el enamoramiento y lo que es el amor?

El error de muchos padres es ponerse a hablar de preservativos en lugar de ponerse a hablar de amor.