viernes, 30 de abril de 2010

Éste sí que tiene mérito

Será el carácter, serán los genes, será la disciplina... hay hijos más fáciles de llevar que otros. Los padres lo sabemos perfectamente: no hay dos hijos iguales.

Cuando se reunen un grupo de padres e hijos, es inevitable que unos se fijen en los de los otros para comprobar que las actuaciones de sus propios hijos son las mismas que la de los demás. -¿Discuten, contestan, gritan como mis hijos?

Pero el análisis de la situación no termina ahí. A continuación, viene el juicio y la interpretación de los hechos. Empezamos a deducir la forma que tienen sus padres de actuar, lo que deberían haberle enseñado, lo que no deberían haberle permitido...

Siempre es más fácil educar a los hijos de los demás que a los propios. Y además, recuerda que el mérito está en el esfuerzo que pongamos para sacar adelante a aquel hijo que tenemos con unas características más complejas que aquel otro.

Todos seríamos capaces de educar a un “buen” (permitidme el uso de este adjetivo) niño... pero sólo los auténticos educadores serán capaces de conseguir educar al otro más rebelde.



sábado, 24 de abril de 2010

Medallas de oro

Rodeados de personas generosas, virtuosas, profesionales... en definitiva personas a las que admiramos. Personas de las que aprendemos e imitamos muchos de sus haceres diarios.

Esta semana me han impactado las noticias de dos personas que nos han dejado:

Por un lado el presidente Joan Antoni Samaranch. Gran profesional, respetado por el mundo entero, carismático,...

Por otro una madre de familia, con un gran corazón, entregada a sus hijos, a su marido, a sus amigos.

Me impresiona la de aspectos y secretos que conocemos después que, las personas queridas, nos dejen. Salen a relucir todas sus virtudes, detalles, gestos por los que eran queridos y, sin embargo, los damos a conocer y se lo agradecemos cuando ya no están. Todos necesitamos que, en vida, nos den un palmadita en la espalda, un abrazo, un signo de agradecimiento por aquello que, de vez en cuando, hacemos bien.

Mira a tu alrededor, a izquierda y derecha y no esperes a darle las gracias, por ser como es, a aquella persona a la que admiras y te ayuda con su ejemplo.

Sr. Samaranch i Gina Depares, muchas gracias por ser como erais.



sábado, 17 de abril de 2010

"El doctor muerte del amor"

Cuánto daño hicieron los cuentos, novelas y películas que terminaban con la boda feliz de los protagonistas. Daban una sensación de matriomonio como una meta cuando en realidad se trata de un punto de partida: el inicio de un proyecto común.

El amor eterno, en sí, no existe. Cuando empieza una relación, ambos están pendientes del otro: detalles, llamadas, piropos... Muchos llegan al matrimonio con la idea de entrar en un mundo en el que todo será más fácil. Un mundo en el que ya podemos bajar la guardia.

El amor eterno lo consigues día a día porqué el día que dejas de luchar por mantenerlo, empiezas a perderlo. Y si no vas al matrimonio con esa idea, con la ilusión de querer amar para siempre, mejor que no te cases. El compromiso de amar conlleva el esfuerzo diario de actuar para mantener encendida la llama. Si no es así, el matrimonio terminará siendo el doctor muerte de vuestro amor.



sábado, 10 de abril de 2010

El ejemplo de Nike

Siempre hemos recordado que, para poder juzgar una discusión, es necesario conocer los hechos de todas las partes. En una crisis matrimonial, tendemos a creer los sollozos del primero que llora; no damos duda a sus explicaciones.

Esta semana, la firma deportiva Nike ha dado un espaldarazo al jugador de golf Tiger Woods renovando su contrato publicitario. A diferencia de muchos, no le han abandonado en los momentos difíciles. No han querido juzgarlo por algo que no les concierne. No han querido meterse en su vida. Es más, quizás han pensado en darle otra oportunidad, apoyarlo cuando se sentía sólo, quizás han pensado que no eran los jueces de nadie...

Deberíamos aprender de hechos como éste. Todos tenemos derecho a redimirnos. Sólo es necesario arrepentimiento, disculparse y poner los medios para no volver a reincidir. Ah, y una cosa más... tener a alguien caritativo que te perdone.