domingo, 24 de octubre de 2010

Ni tú ni yo: los dos

Las fiestas de cada pueblo o ciudad son unas fechas, para muchos, muy deseadas. Los jóvenes se reúnen y pasean por las distintas casetas de ferias típicas de toda fiesta. Conforme se acerca la noche, el ambiente, las bebidas y los distintos grupos que allí se concentran se transforman. Desaparecen los papás con sus hijitos y aparecen los dueños de la noche: los adolescentes.
Todos sabemos que, algún día, nuestro hijo nos pedirá, al igual que lo hicimos nosotros, asistir a esas reuniones clandestinas. A los jóvenes les recomiendo explicar con sinceridad en qué va a consistir esa salida nocturna. A los padres, atender a la propuesta y no, simplemente, dar un ensayado "NO" sin haber escuchado a los hijos.
El gurú Stephen Covey nos recordaba, en su best seller Los 7 hábitos de las familias altamente efectivas, que hay que pensar en la perspectiva "Ganar-Ganar". Eso es lo que nos enumeraba en su cuarto hábito y lo que debemos poner en práctica cuando negociamos con nuestros hijos. En él nos enseñaba, por ejemplo, que en una negociación hay que llegar a acuerdos que beneficien a ambas partes y no pensar siempre en aquellos en los que salga ganando una de ellas.
Piensa en lo bueno que puede aportaros (a padres y a hijos) esa primera salida: responsabilidad, sinceridad, madurez...
Esta semana que empezamos, celebraremos las Fiestas de Sant Narcís, patrono de la ciudad de Girona. Mucha suerte a todos los padres y madres que se verán envueltos en sus primeras negociaciones.