Y llegamos, con este corto, al mes de mayo. En esta ocasión os presento un magnífico vídeo que relata la explotación infantil y las diferencias con los niños del primer mundo. ¿Le cuesta a tu hijo levantarse, lavarse, hacer deberes, jugar, compartir, ser generoso...? Muéstrale estas escenas y coméntalas con él.
Pero antes de hacerlo cuestiónate la importancia que le das a las contrariedades del día a dia: ¿Ha perdido tu equipo de futbol?, ¿Se retrasa esa reunión que tenías prevista?...
Después del parón de esta Semana Santa, os traigo otro vídeo con el que os recomiendo que reflexionéis. Se podrían sacar muchos ideas positivas de este pequeño fragmento pero hoy me centraré sólo en una: el talento no tiene nada que ver con la imagen. En una sociedad en la que el narcisismo es el gobernante del mundo entero, es bueno darse cuenta que, el que realmente "vale" no necesita de vestimenta o complementos que le ayuden a llegar a la cima. Es cierto que una buena imagen te abrirá, quizás, antes las puertas del éxito pero, si realmente tienes talento, tarde o temprano tendrás tu oportunidad. Este chico se llama Michael Collings e, igual que le sucedió a Susan Boyle o a Paul Potts, todo el mundo empezó desconfiando de él... ¿dónde va este tipo con estas pintas? Pero después de oír su magnífica voz, de ver lo que esta persona tenía que ofrecer, todo lo demás quedó olvidado. Ya nadie volverá a fijarse en su indumentaria ni en su aspecto externo. Sólo esperarán - esperaremos- a que vuelva, por favor, a complacernos con sus actuaciones.
Cuántos discursos salen diariamente de nuestros labios. Cuántas lecciones soltamos esperando grandes respuestas. Los padres creemos que esa es la forma más eficiente de educar. El motivo está claro: cómo no tengo tiempo para estar con ellos, el poco que tengo debo aprovecharlo para soltarle mensajes sobre lo que es la vida, las dificultades, los peligros… y no nos damos cuenta que todos estos rollos no sirven para nada… Y es que se puede educar en silencio. La educación tiene mucho de gestos, tonos, actitud del que educa. Lo vemos en los bebés que, sin tener en cuenta lo que se les dice, reaccionan al dramatismo facial de los que le rodean.
Todo experimento psicopedagógico realizado con menores termina siendo, cuanto menos, gracioso. En este vídeo nos demuestran lo que sucede al plantear un ejercicio de autocontrol, de voluntad, de esfuerzo, a unos jovencitos de 4 años. ¿Serán capaces de dominar sus deseos? Queda claro que no hay nada reprochable a los niños que no han conseguido superar la prueba. Lo destacable está en los que sí lo han conseguido. ¿Hasta donde será capaz de llegar un joven que es capaz de decir NO a tan corta edad? Puede parecer simple y gracioso pero... ¿serías capaz de retrasar un café, a primera hora de la mañana, hasta pasadas dos horas?, ¿y un cigarro?, ¿y serías capaz de dejarlo? Envídiales porqué ellos sí son capaces.