domingo 22 de febrero de 2009

La asistenta

Felipe, de 12 años, tira los papeles al suelo porqué, según dice, no quiere dejar en el paro a los que se dedican al servicio de limpieza del ayuntamiento.

Hay un grupo de padres que se preocupan profundamente del desarrollo intelectual de sus hijos. Son padres que hacen los deberes con sus hijos, estudian con ellos, les apuntan a todo tipo de cursillos extraescolares y, por supuesto, les tienen reservado un cursillo de idiomas en el extranjero. ¿Es eso lo más importante? Entonces, ¿por qué le dedicamos tanto tiempo?

Hace unos días conocí unos padres de este tipo. Al preguntarles sobre hábitos cuotidianos como limpiarse los zapatos, ordenar la habitación o dejar ordenado el lavabo, la respuesta fue directa: ¡En casa tenemos una señora que hace esas cosas. Nosotros tampoco nos hacemos la cama!

De nada sirve la formación intelectual sin la adquisición de unos buenos hábitos. El orden, la perseverancia o el servicio a los demás no se aprende en los libros o academias.

No tengáis miedo a dejar en el paro a la persona que  os ayuda en casa. Cuando no haga camas u ordene cosas que debía haber ordenado vuestro hijo hará tareas que hasta ahora no puede hacer. Padres e hijos debemos cultivar unos buenos hábitos diariamente.


domingo 15 de febrero de 2009

Eslóganes engañosos

Sorprende ver como, en la actualidad, distintos grupos, colectivos o ideologías, se apropian de vocablos o expresiones dando pie a confusión entre los ciudadanos. Así, nuestros hijos y nosotros mismos corremos el peligro de identificar ese vocabulario a los eslóganes que nos han vendido. ¿Cuántas veces hemos oído la palabra progresista? ¿Partidos políticos progresistas? ¿Hay algún partido que niegue o ponga impedimentos al progreso?

Estas semanas está en boca de todos el caso de Eluana. Con esta noticia han vuelto a aparecer en artículos y publicaciones movimientos denominados “asociación derecho a morir dignamente”. Esta apropiación de vocabulario consigue confundirnos a todos. Puede parecer que el enfermo postrado en cama, sin poder valerse por sí mismo, va encaminado a una muerte indigna. ¿Son indignos los que sufren? ¿Es indigna la muerte de un parapléjico?, ¿Es indigna la vida o la muerte de un deficiente?

La Dignidad es algo más que una forma de morir o de vivir. La dignidad es intrínseca a la persona y por ello TODA persona tiene la misma dignidad: la dignidad del ser humano.

Es importante aclarar estos aspectos a nuestros hijos adolescentes porqué los “eslóganes” también hacen su trabajo.


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domingo 8 de febrero de 2009

Aprender esforzándose

Hace unos años, siguiendo la corriente sobreprotectora de la sociedad, la pedagogía puso de moda el “aprender jugando”. Una forma de enseñar que, al contrario de lo que había antes (“la letra con la sangre entra”) trabaja la motivación, el estímulo y, como no, aprender conceptos mientras uno lo pasa bien. ¿Quién no se apunta a este sistema?

Así, actualmente, hemos llegado a oír, por parte de padres, tutores o profesores frases como:

este chico no trabaja porqué no está motivado

- el problema es que no han logrado encontrar la mejor manera para que el niño aprenda…

Una vez más, siempre buscamos la fórmula menos costosa para aprender o actuar. ¿Dónde cabe, en esta filosofía, el esfuerzo? En mi opinión, este sistema puede ser muy útil al inicio del aprendizaje pero, a la larga, será más importante inculcarles la cultura del esfuerzo que el de la diversión.

Gran parte de los problemas que sufren los padres en relación con los hijos son debidos a la sobreprotección. Los hijos no han aprendido a obedecer a los padres. Lo único que esperan es responder al estímulo del divertimento. Por tanto, si lo que dice papá o mamá no me divierte… ¿Por qué obedecerles?

Pero en una cosa sí estamos de acuerdo: los niños no son los culpables de esta forma de educar.


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domingo 1 de febrero de 2009

El tercer mundo está al lado de casa

Papá, mamá, este verano quiero ir a Kenia para ayudar a niños necesitados.

 “Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.”

Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

La montaña rusa emocional, física, racional, que sufre el adolescente, ya la conocemos. Cómo ellos mismos dicen: hoy estoy de subidón y mañana tengo un down que no me aguanto. Contrasta, en ellos, el sentirse una día superman y otro un auténtico inútil.

Esa sensación de comerse el mundo, abarca todas sus dimensiones: la física (quiero ser guapísima), la racional (siempre tengo la razón, lo sé todo)… y por supuesto la trascendente, emocional y social. Con estas últimas se les despierta “el misionero” que llevan dentro. Tienen la inquietud de ayudar al prójimo, de pensar en los demás, de hacer algo para mejorar el mundo. Pero todo ello, bajo su capa de superhéroe, muchos necesitan llevarlo al extremo. No les basta con colaborar con una ONG que trabaja en el mismo barrio, no les basta con ayudar en el asilo de ancianos más próximo ni de colaborar con asociaciones solidarias cercanas. Ellos necesitan irse al infinito porqué parece que ahí es donde más se les necesita. Papá, mamá… ¡me voy al Congo!

Tened en cuenta que eso es una característica más de la adolescencia. Es importante, como en otras cosas, no cortarles las alas que les ayudarán a volar alto. Pero, a la vez, debemos hacerles ver que hay muchos lugares, rincones, al lado de casa, donde también necesitan de su apoyo: el tercer mundo está, también, al lado de casa (y mucho más ahora con la crisis).

 P.D.: http://www.projectefrake.org


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