domingo 31 de mayo de 2009

Sinceridad y respeto

Esta semana, los chicos y chicas de 4º de Primaria han realizado los exámenes de competencias básicas coordinados por la Generalitat de Catalunya. Así, llegaron a la escuela unos examinadores con las pruebas pertinentes. Uno de ellos se presenta delante de los alumnos con los pantalones medio bajados, mostrando los calzoncillos a todo el mundo, con aspecto de no haberse aseado,… y me pregunto ¿Por qué no evaluamos las competencias básicas de lo que es la educación y el respeto en el trato humano?
Dicho examinador alega que su forma de vestir refleja la sinceridad de su forma de ser y de pensar. ¿Desde cuándo la sinceridad es incompatible con el respeto y la educación? Este personaje debiera saber que iba a un centro educativo, que iba a ser el centro de atención de un grupo de alumnos y que el adulto es siempre un punto de referencia para los jóvenes.
De nada nos sirve superar los niveles básicos en matemáticas o lenguaje si olvidamos que antes de eso, debemos superar los niveles básicos en la asignatura de respeto.


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domingo 24 de mayo de 2009

Uno mejor que otro


Nuestro nivel educativo es el de los más bajos de Europa. Pau Gasol fue proclamado el mejor jugador del pasado campeonato europeo de baloncesto. Buscamos, comparamos y elegimos los mejores productos alimenticios, de belleza, de higiene… Nos pasamos la vida comparando y siendo críticos con todo. Pero luego llegan los asesores familiares y nos dicen que, en relación a los hijos, no debemos compararlos nunca. ¿Por qué?
Los hijos, no los elegiste; llegaron con sus cualidades y defectos. Eso hace a cada individuo único, especial e irrepetible.
En ciertos momentos de la vida hay algunos que, por su carácter, por sus estudios, por sus compañías, requieren un esfuerzo mayor para ayudarles. Pero lo que jamás deberíamos hacer es pensar que los otros son “mejores” porqué no requieren tanto nuestra atención.



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domingo 17 de mayo de 2009

La zanahoria


Pasan los años y los hijos van creciendo. Hemos intentado educarle con sus más y con sus menos y para ello hemos tenido que tener en cuenta dos aspectos fundamentales: el premio y el castigo.
La motivación es el primer paso para desear hacer algo. Sin ella, no encuentran sentido a sus actuaciones. El premio (no entendido únicamente como algo material) es lo que les anima a seguir adelante, hasta descubrir que sus deberes cuotidianos, su buen hacer, el hacer la vida agradable a los demás también les proporciona satisfacción. Ese momento será crucial para su desarrollo como persona.
Pero para ello es necesario que hagamos nuestros deberes: ¿Sabemos qué motiva a nuestros hijos? ¿Qué les ilusiona?… son elementos fundamentales en su educación. Es nuestro deber conocer bien estos aspectos para poder ayudarles en su crecimiento diario.


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domingo 10 de mayo de 2009

Una cura de humildad

Hace ya quince años os casasteis. Decidisteis emprender una vida y un proyecto nuevo. Llegaron los hijos y durante los primeros años aprendisteis a resolver conflictos, a asumir responsabilidades, a quererles, a educarles… Fueron años en los que inculcasteis unas pautas y unos hábitos muy buenos.
Pero sin darnos cuenta, nuestros hijos abandonaron la infancia y entraron en la adolescencia. Y con ellos, nosotros descubrimos, de la misma forma que ocurrió en las etapas anteriores, un nueva forma de educar: más paciencia, más voluntad, más diálogo, más acuerdos… ¡”más”, en todo!
Y es que, como me recordaba Miquel F., la adolescencia es una auténtica “cura de humildad” para los padres. Creías que lo teníais todo controlado: sabías cuando se acostaba, cuando se levantaba, cuando os engañaba,… pero ¿ahora?


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domingo 3 de mayo de 2009

No siempre estarán contigo


Durante el corto tiempo que pasamos en este mundo es importante que recibamos auténticos reveses emocionales. Gracias a ellos crecemos y aprendemos los grandes mensajes de la vida. Sabemos que los buenos momentos no duran siempre y, en cambio, no hacemos nada para aprovecharlos.
Hemos hablado, en anteriores ocasiones, de la importancia de crecer y fomentar el amor dentro de la familia. Pero a menudo pasamos por alto el cariño, los detalles y la entrega del tiempo que otras personas, fuera de ella, hacen por nosotros. Sólo cuando ya no están, te das cuenta de esas ocasiones en las que habíais coincidido y que hasta ahora no le habías dado importancia.

Gràcies Pere!


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